Abril de León Rincón
Tecnológico de Monterrey, Campus Monterrey

Resumen

La región sur del estado de Nuevo León representa una zona de alta vulnerabilidad económica, social y ambiental, según CONEVAL (2010). Los datos levantados por este organismo indican que entre el 25 y 50% de la población de esta región se encuentra en pobreza moderada y, de estos, el municipio con mayor índice de pobreza, incluyendo pobreza extrema, es Mier y Noriega. La principal causa de esta condición de vulnerabilidad es la falta de acceso a agua para consumo humano y para actividades agropecuarias, lo que, a su vez, ocasiona la falta de fuentes de empleo y la consiguiente dinámica migratoria circular hacia EUA.

Aunado a ello, al analizar las iniciativas del Gobierno de Nuevo León en materia de gestión, gobernanza y aseguramiento del agua, desde finales del siglo XIX a la fecha, es evidente que todos los esfuerzos han sido encaminados a satisfacer las necesidades de la industria y de la población del Área Metropolitana de Monterrey (AMM), a costa del desarrollo de la zona rural. Por ello, es urgente ciudadanizar la información sobre el agua en la región.

Palabras clave: gestión del agua, seguridad hídrica, Mier y Noriega, NL, sur de NL.

Introducción

Todas las civilizaciones, a lo largo de la historia, se han ido estableciendo cerca de las fuentes de agua que aseguren su supervivencia y desarrollo. Adam Smith planteaba la disonancia entre el valor de uso del agua, frente a su valor de cambio, comparándola con el caso del diamante: el agua es imprescindible para la vida humana; sin embargo, el diamante posee un valor de cambio infinitamente mayor. Esta paradoja fue descrita ampliamente en el artículo La Tragedia de los Comunes, de Garret Hardin (1968).

La siguiente ponencia tiene como objetivo presentar un panorama general sobre la situación del agua en Mier y Noriega, Nuevo León, como primer resultado de un estudio cualitativo basado en aproximadamente 75 entrevistas a profundidad realizadas entre 2017 y 2019 con ejidatarios, familias y funcionarios públicos.

Historia del agua en Nuevo León

Nuevo León se sitúa en una zona semiárida cuyo rasgo climático principal es la baja precipitación y temperaturas altas. La distribución del agua se ha realizado de manera inequitativa, predominando la preferencia por el sector industrial y las clases sociales altas. No fue sino hasta finales del siglo XIX que la vocación comercial de Monterrey comenzó a migrar hacia la industrialización, y la industria necesitaba agua.

Todos los proyectos —Monterrey I, II, III, IV y V— consideraron únicamente la seguridad hídrica del AMM, su industria y su agricultura. Incluso, durante la administración del Gobernador Rangel Frías, se realizó el acueducto Mina-Nuevo León para desviar el agua que abastecía a esa comunidad rural hacia el AMM.

Dimensión del problema

El agua es un recurso finito y ya no es renovable, debido al impacto ambiental de las acciones humanas. Del total de agua en el planeta, solo el 2.5% es dulce, y de este, el 70% proviene de glaciares y casquetes polares. El resto —ríos, lagos y aguas subterráneas— es de donde el ser humano puede obtenerla. (CONAGUA, 2018).

Por eso es sumamente importante involucrar a los usuarios del agua en su cuidado. Hay que redefinir una gobernanza que combata la ineficiencia del gobierno y pueda poner presión para que se ofrezcan soluciones de raíz al problema, con perspectiva de sostenibilidad para las generaciones futuras.

El agua y la ciudadanía

Los ciudadanos de Mier y Noriega tienen derecho garantizado en la Constitución y en los convenios internacionales (ODS) a tener acceso a agua limpia y a un medio ambiente sano. La investigación cualitativa muestra un claro desconocimiento sobre la situación del agua por parte de los pobladores. Pero lo más grave es la normalización del problema.

Al rastrear los pozos del municipio, se visitaron 3: San Rafael, San Antonio de Alamitos y San Isidro de las Colonias. En los tres casos, obstáculos administrativos, corrupción o falta de acuerdos ejidales han impedido que el agua llegue a la gente. El pozo de San Isidro es el más viable: se puede escuchar el afluente de agua a través de los tubos y cuenta con una concesión ejidal registrada en el REPDA desde julio de 2019. Aun así, no cuenta con bomba ni tendido de red.

Conclusiones

La situación actual de Mier y Noriega en cuanto al desabasto de agua no tiene justificación alguna. Por corrupción o por ignorancia, no se ha gestionado nunca una iniciativa para solucionar el problema de raíz. Por ello, resulta urgente reforzar la formación ciudadana en niños, jóvenes y adultos, así como contar con un programa de fortalecimiento de capacidades municipales enfocado en la gestión y gobernanza del agua con perspectiva de sostenibilidad. Urge también una ciudadanización de la información sobre los recursos hídricos de la región.